¿Quén nos iba a decir que viviríamos algo así?

Después de este tiempo de encierro, de limitaciones, de no saber qué nos espera.
Después de no poder dormir, de no saber qué hacer y de observar un mundo raro, he asumido que siempre habrá algo dentro de mí que me empuja y que me hiere. Que me asfixia.
Y que no es lo que hay fuera.

Estoy profundamente enamorada, tengo un trabajo bonito, un sueldo que me permite ciertos caprichos. 
Soy libre, relativamente.
Y tengo la posibilidad de coger aviones, que es lo que realmente me gusta.

No me quejaría jamás de mi vida, porque la quiero tal y como es. La adoro.
Pero.
Y aquí viene todo eso que no puedo decirle a nadie: No me siento del todo feliz.

Hay algo muy profundo dentro de mí que no sabría explicar. No es alguien, no es nada que conozca.
Es algo.
Sé que hay algo aquí que no me deja ser yo del todo. No me deja florecer de la forma y con la inmensidad que espero.

Antes pensaba que era el dolor, después la distancia, luego la soledad. Y ahora, ¿ahora qué es?.

Soy yo, o lo que quiera que sea que haya dentro de mí.

Y no lo puedo comprender.

Comentarios

Entradas populares