Has convertido el agua en vino
El futuro es una cosa incierta, un vaivén arrítmico.
No puedo estar segura de lo que querré en unos años, no puedo saber si en el camino aparecerá alguien más. No puedo preocuparme por eso ahora.
Lo único real es que mi vida a día de hoy es una creación bonita, que he sabido proyectar todo lo que soy y todo lo que quiero. Que estoy consiguiendo cada pequeña meta que me propongo y que solo pretendo disfrutar los triunfos.
Estoy en el puto mejor momento, en la cima.
Con mis mierdas, con mi ansiedad, con la incertidumbre que aún no consigo gestionar. Con cada rayito de Sol, cada libro, cada hora de trabajo. Con cada pequeño pasito hacia el mar.
¿Sabes? He conseguido bajar hasta el fondo, bucear en mar abierto. Sin ver el suelo. Cagada del miedo. Y me lo he pasado DPM.
Hoy he llenado una pared de cuadros bonitos y he plantado por fin un boniato que germiné hace semanas. Está gigante el cabrón.
Y tengo unas dudas infinitas sobre cosas que jamás me había planteado antes y que no sé cómo voy a abordar.
Esos cuadros que he colgado simbolizan la familia, el cuerpo y la maternidad, el amor incondicional del que todos hablan pero que yo no conozco. La belleza.
Siempre he considerado que jamás podría ser una buena madre, y siempre he tenido excusas; que si no me gustan los niños, que si soy una loca, que si tal, que si cual. Nunca he tenido una buena madre, y en eso se resume el tema. Pero sé que si lo decido, seré estupenda. Y cada vez que lo pienso el corazón se me pone a mil.
¿Cómo será guiar a otro? Hacerte mejor para ser ejemplo, recomponer tus trozos para que nunca te vean rota. ¿Se podrá criar a un niño sano rozando el veganismo?. ¿Y si lo haces tan mal que acaba siendo un gilipollas votante de Vox?. La movida esta de la alta sensibilidad, ¿será genética? S.O.S
Creo que esto me da más miedo que bucear en mar abierto.

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