Orgánico

¿Es la inmensidad todo lo que puedo encontrar aquí?.

La plenitud del mar, el cielo abierto, las montañas a cada lado. Las carreteras infinitas, como la canción.

Tú. Mis tinieblas. Los silencios. Esos putos ojos.

¿Será este el vacío definitivo?

<< Hello sunshine, what’s your name today? >>

Estoy viviendo como un autómata, programado para crear, construir, hacer y decir lo correcto. Pero me siento hermética, lejana y arrogante; Sobre todo conmigo.

Me paso la vida haciendo lo que debo, aconsejando con lógica, como si fuera yo la amiga más cuerda. Como si mi maldito interior no fuera un puto volcán dormido a punto de empezar a temblar. Como si no supiera que estoy ardiendo.

Como si no pensara en esos malditos ojos.

Una y otra y otra vez.

Sin razón.

Sin sentido.

Porque quiero. Esta vez puedo evitarlo. Tengo control, pero me resulta mucho más fascinante perderme en mis propias entrañas. Mucho, muchísimo más inspirador.

Debería sincerarme, instar a los demás a que manden todo a la mierda. Dejar que arda el mundo y que se equivoquen todo lo que puedan. Animarles a que se agarren con fuerza al instinto animal; Que se la jueguen aunque el dolor sea la posibilidad más probable.

Ese puto dolor. Dios, cómo lo echo de menos.

Sería un alivio dejar de fingir. Traicionarme en todos los sentidos, correr en la dirección equivocada y hundirme en la gentileza de la verdad. Esa que todo lo pudre.

Si echara a correr… AY. Podría sentir algo intenso y abrumador. Reencontrarme con ese yo que canalizaba cualquier emoción, por agotadora que fuera. Tumbarme en el mármol. Sentirme de pies a cabeza, vibrando en cada poro. Sin tener ni puta idea de cómo sobrevivir.

Lo que daría por veinticuatro horas siendo esa yo de nuevo.

Por estar llena de esa pasión, del amor que se desbordaba, brotando de ira, salvaje, desmedida. Repleta de mí. Ansiosa por… NO, no puedo escribirlo. No quiero escribirlo.

Nunca voy a hablar de ti. Nunca voy a… QUE NO.

Esos putisimos ojos.

Comentarios

Entradas populares