Metamorfosis.

No sé en qué momento ni en qué lugar nos tocará coincidir de nuevo.
No sé si volveré a verte pronto.
No sé si podré contarte alguna de las cosas que me digo a mí misma.
No sé si clavaré mis uñas en tu espalda o si lo cambiaremos por un beso de cortesía en la mejilla, en cualquier calle con prisas.

Si te veo, voy a ser sincera. Irremediablemente sincera.

Bueno, no.

No lo sé.

Tal vez te diga que todas las noches hay algo de ti aquí y que el tiempo y la distancia no me salvan de lo que siento.
No sé nada del futuro en lo que a ti respecta y es algo que me entristece y me emociona a partes iguales.
Eres mi sentimiento más fiel, mi consideración más eterna. Eres mi historia. Mi risa. Mi esperanza perdida.
Eres la única forma de verme guapa.
Probablemente no seas mi felicidad más plena, pero sí la más radiante.
Eres mi imaginación.
Eres mi lado creativo, mis ganas de conseguirlo todo. Eres mi impulso, aunque no estés.
Te quiero en cualquier parte del mundo. Te querría en otro planeta, en el cielo y en el infierno.
Y es tan difícil de explicar que simplemente no lo hago.
Sé que ya te conocía. Que mi forma y tu forma, ya se habían cruzado antes.
Y sé que entonces también dolió.
Sé que en algún momento dejarás de ser tan mio y que no me importará que seas de todas.
Sé que no seré capaz de quererte toda esta vida, que algún día me aburriré, que solo te recordaré en tu cumpleaños, y con suerte.
Sé que es inevitable dejarte ir, construir, crear y alcanzar el futuro sin ti; que ya lo he hecho.
Sé que no quiero dormir sin tus manos en mi memoria, pero sé que lo haré aunque la espera sea larga.
Larguísima.

Sé que daría todo por ti.
Y sé que te quiero,
 muchísimo.

Comentarios

Entradas populares