Porque sí.
Alguien me ha preguntado por qué sigo durmiendo sola.
Y entonces he comprendido que no podría despertarme con otro. Que si hay alguien a mi lado por la mañana, tiendo a pensar que eres tú durante un segundo para después darme cuenta de que no eres. Que no eres.
Y eso, es una decepción demasiado grande para soportarla a diario.
Por eso no duermo con nadie. Y sigo dejando un hueco a mi lado cada noche, desde que comprendí que prefería dormir con tu ausencia que con su(s) presencia(s)... y de eso hace demasiado tiempo.
La gente me dice que disfrute, que no me enamore si no quiero, pero que disfrute.
¡Como si no disfrutase de cada minuto del día!.
La gente se pregunta por qué no tengo sexo, por qué no hay nadie aquí, por qué no doy oportunidades. Se pregunta, incluso, si he cambiado de acera.
La gente no sabe que quiero vivir mi soledad, el tiempo que haga falta, porque verdaderamente no estoy preparada para despertarme con nadie que no seas tú.
No sabe que aún te doy las buenas noches, como un padre nuestro y que te deseo un buen día por las mañanas. Tal vez un día veamos el Sol salir o esconderse a la misma vez, cada uno en su vida, y eso es suficiente para mí.
Le estoy dando al mundo todo mi amor y al final es gratificante saber que empleo mi tiempo y mi energía en hacer algo bueno y que todo eso puede llegarte de alguna manera. Hoy, mañana o dentro de veinte años. No me importa.
Sigo luchando por ti, por los tuyos, por los mios y por los nuestros y ojalá el futuro sea mejor para todos.
Tu vacío me ha cambiado. No habría tenido valor para dar el salto a una nueva vida si te hubieras quedado conmigo.
Y tal vez tendría con quién dormir, pero mi corazón nunca habría estado tan contento ni mis ojos tan abiertos.
Y eso que contigo mi corazón bailaba flamenco.
Ha sido una aventura vivir sin ti. Ha sido una experiencia loca.
He vuelto a sentirme yo misma, como cuando tenía quince y el mundo era gigante.
Ahora empiezo otra vez, con todo lo que sé y con todo lo que me preguntaré el resto de mis días.
Estoy creando el proyecto más bonito de mi vida, junto a la persona más importante para mí.
Sé que serán años duros, que si todo sale bien trabajaré mucho.
Pero también sé que trabajando se me olvida un poquito que no estás. Y es un consuelo.
Sé que un día, en medio de mi despiste y de mi caos, aparecerán otros ojos y entonces compartiré mi cama y mis metas. Yo sé que sí.
Hasta entonces seguiré durmiendo sola.
Y no me importa en absoluto.
Buenas noches.
Y entonces he comprendido que no podría despertarme con otro. Que si hay alguien a mi lado por la mañana, tiendo a pensar que eres tú durante un segundo para después darme cuenta de que no eres. Que no eres.
Y eso, es una decepción demasiado grande para soportarla a diario.
Por eso no duermo con nadie. Y sigo dejando un hueco a mi lado cada noche, desde que comprendí que prefería dormir con tu ausencia que con su(s) presencia(s)... y de eso hace demasiado tiempo.
La gente me dice que disfrute, que no me enamore si no quiero, pero que disfrute.
¡Como si no disfrutase de cada minuto del día!.
La gente se pregunta por qué no tengo sexo, por qué no hay nadie aquí, por qué no doy oportunidades. Se pregunta, incluso, si he cambiado de acera.
La gente no sabe que quiero vivir mi soledad, el tiempo que haga falta, porque verdaderamente no estoy preparada para despertarme con nadie que no seas tú.
No sabe que aún te doy las buenas noches, como un padre nuestro y que te deseo un buen día por las mañanas. Tal vez un día veamos el Sol salir o esconderse a la misma vez, cada uno en su vida, y eso es suficiente para mí.
Le estoy dando al mundo todo mi amor y al final es gratificante saber que empleo mi tiempo y mi energía en hacer algo bueno y que todo eso puede llegarte de alguna manera. Hoy, mañana o dentro de veinte años. No me importa.
Sigo luchando por ti, por los tuyos, por los mios y por los nuestros y ojalá el futuro sea mejor para todos.
Tu vacío me ha cambiado. No habría tenido valor para dar el salto a una nueva vida si te hubieras quedado conmigo.
Y tal vez tendría con quién dormir, pero mi corazón nunca habría estado tan contento ni mis ojos tan abiertos.
Y eso que contigo mi corazón bailaba flamenco.
Ha sido una aventura vivir sin ti. Ha sido una experiencia loca.
He vuelto a sentirme yo misma, como cuando tenía quince y el mundo era gigante.
Ahora empiezo otra vez, con todo lo que sé y con todo lo que me preguntaré el resto de mis días.
Estoy creando el proyecto más bonito de mi vida, junto a la persona más importante para mí.
Sé que serán años duros, que si todo sale bien trabajaré mucho.
Pero también sé que trabajando se me olvida un poquito que no estás. Y es un consuelo.
Sé que un día, en medio de mi despiste y de mi caos, aparecerán otros ojos y entonces compartiré mi cama y mis metas. Yo sé que sí.
Hasta entonces seguiré durmiendo sola.
Y no me importa en absoluto.
Buenas noches.


Comentarios
Publicar un comentario